El presidente de la Suprema Corte de Justicia (SCJ), Luis Henry Molina, informó que durante su gestión, alrededor de diez jueces fueron destituidos y separados del sistema tras comprobarse la comisión de faltas graves en el ejercicio de sus funciones.
Al referirse al régimen disciplinario de la carrera judicial, el magistrado sostuvo que los procesos sancionadores deben llevarse a cabo con "estricto respeto a los derechos fundamentales de los jueces investigados", evitando al mismo tiempo la politización o el "linchamiento público".
